¿Es el Jabón Antibacterial Más Eficaz que el Jabón Común?

Las espumas etiquetadas como "antibacterial" pueden estar sobrevaloradas.

Loading the player...

Para proteger a su familia de la gripe, prevenir los resfriados y armarse contra el envenenamiento alimentario, lavarse las manos con jabón etiquetado "antibacterial" puede parecer lógico. Pero, ¿es el jabón antibacterial realmente más eficaz (y necesario) que el jabón común?

Según la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), probablemente no. No hay pruebas científicas de que los jabones antibacteriales de venta libre sean mejores para reducir el riesgo de enfermarse que las barras de jabón normales.

Por un lado, el término "antibacterial" significa que está destinado a matar bacterias, no un virus (y los virus son los que causan la gripe y los resfriados). Segundo, es simplemente el acto de lavarse las manos lo que tiene la mayor parte del poder contra los gérmenes. Aquí le mostramos como lavarse las manos con jabón, de cualquier tipo, funciona para detener la propagación de gérmenes:

Hay dos tipos de moléculas, polares, que se pueden mezclar con agua (como el azúcar) y no polares, que no se pueden mezclar con agua (como el aceite). Las moléculas de jabón son anfipáticas, lo que significa que tienen propiedades polares y no polares. Cuando se trata de bacterias y virus que causan enfermedades, la naturaleza anfipática del jabón ayuda a eliminar la suciedad y los gérmenes de la piel y llevarlos al agua para que desaparezcan.

Por supuesto, los jabones antibacteriales también lo hacen, pero contienen ingredientes adicionales (el triclosán es uno de los más conocidos) que están destinados a evitar que las bacterias sobrantes se repliquen después de que haya terminado de lavarse. Sin embargo, algunos estudios sugieren que estos aditivos, aunque son buenos en teoría, en realidad pueden hacer más daño que bien.

Los estudios en animales han demostrado que el triclosán puede alterar la forma en que funcionan algunas hormonas, lo que genera preocupación sobre su efecto en los humanos, aunque se necesita más investigación. Los investigadores también han descubierto que el triclosán puede aumentar el riesgo de generar bacterias resistentes a fármacos y antibióticos.

Debido a estas preocupaciones, la FDA emitió una regla en el 2013 que requiere que todos los fabricantes provean evidencia directa de que los jabones comercializados como antibacteriales son mejores para reducir los gérmenes y el riesgo de infección en comparación con el jabón común. Hasta el día de hoy, no se han proveido pruebas suficientes.
De hecho, un estudio encontró que cuando se trata de prevenir la diarrea y la neumonía en la niñez, no importa si en un hogar se usa jabón antibacterial o jabón común. El uso regular de cualquiera de los dos reduce a la mitad la incidencia de las dos condiciones.

En pocas palabras: para eliminar las enfermedades, limítese al jabón simple (no se necesita una etiqueta antibacterial). Lávese las manos con agua corriente limpia durante al menos 20 segundos, enjuáguese bien y luego séquese.